El Pixi nació como alternativa económica al Palm Pre. Es el smartphone que Palm ofrece a los usuarios primerizos, aunque también es un terminal más que válido para aquellos que valoren el tamaño.
Mal hace Vodafone en no promocionar este terminal, porque el que busque un Blackberry adaptado al siglo XXI es un Pixi lo que está buscando, aderezado con una navegación de calidad, y una capacidad asombrosa para mover los últimos juegos 3D. Supongo que Pixi significa eficacia en inglés, porque es la palabra que se me ocurre cuando pulso el botón de encendido.
El Hardware
Hay cosas que pesan bastante más que un Pixi (el juego de llaves de mi casa, por ejemplo, o la llave de mi coche). Por eso, no voy a entrar en odiosas comparaciones. Lo que si voy a comparar son sus dimensiones: es más pequeño en todas las cotas que un iPhone 3G·S, y eso incluye el grosor. Cuatro milímetros menos de alto, y 6 menos de ancho.
Si quieres conocer las características técnicas las tienes aquí. Lo que pretendo en este análisis es exponeros las sensaciones que brinda el Pixi Plus.
Por fuera, el Pixi Plus muestra una calidad de construcción sobresaliente. Siguiendo la línea de diseño que Palm instauró en el Pre, el Pixi Plus muestra en el frente un diseño minimalista, sólo roto por un teclado QWERTY completo de magnífico tacto que permite adaptarse a él con una increible facilidad. El resto, es la tapa de la batería, que envuelve totalmente el teléfono y ajusta a la perfección, no dejando ni una rendija, ni un hueco, en el que se pueda escapar algún crujido.
La tapa, recubierta en su totalidad de material gomoso, sólo deja 2 huecos disponible, para el interruptor que permite silenciar el teléfono (en el lateral) y el conector jack de 3.5, para los auriculares y manos libres. El puerto microUSB queda permanentemente oculto por goma de la propia tapa, de un modo sencillo, pero ingenioso:
Es sólo un recorte en la tapa, que puedes desplazar para dejar visible el USB, y que tan pronto quitas el dedo, se cierra totalmente. El resto de botones como los de volumen, o encendido, forman parte de dicho recubrimiento de goma, uniéndose así a la propia tapa.
La tapa que incorpora la unidad que Palm nos cedió gentilmente, es una tapa compatible con Touchstone, igual que la de serie, sólo que con los pequeños orificios que podéis observar:
El botón central del Pre, que ya no exisió en el Pixi original, es reemplazado por un área iluminada, que queda completamente apagada en la vista de cartas, y completamente iluminada cuando se maximiza una aplicación. En el resto de acciones del área de gestos, así como con las notificaciones, muestra diversos juegos de luces, dependiendo de la acción.
En la parte trasera quedan dos salidas de altavoz, y la cámara con su flash led, que aunque sólo tenga dos megapíxeles, hace unas fotos más que decentes:
El aspecto del Pixi Plus es sencillamente soberbio: juega perfectamente con sus formas y materiales para darle al mismo tiempo aspecto de robustez, ligereza y calidad. Una obra maestra, que esperemos sepan evolucionar en futuros modelos. Tan sólo una reducida pantalla ensombrece la experiencia de usuario aunque, como siempre, todo es cuestión de acostumbrarse.
Respeto a la batería, más que decente, te aguantará el día perfectamente, y algo más. Y si no estás satisfecho, un par de Touchstones y te olvidas del problema. Ese accesorio vale cada céntimo que cuesta. Permite dejar tranquilamente el terminal sobre su superficie, y que éste se cargue.
El Software
Palm ha vuelto a demostrar con el Pixi Plus que es una experta en optimizar hardware y software. El Pixi Plus mueve con más que aceptable soltura un buen número de aplicaciones abiertas, y no parece resentirse por el peso de las mismas. Navegando en webs de escritorio, he podido abrir y manejar perfectamente varios PDF, y otras aplicaciones, hasta llegar a 12, sin que el teléfono muestre flaqueza. Con los juegos es similar. Compré Assasins’ Creed sólo por probarlo en el Pixi, y ha superado la prueba con nota. Corre con una absoluta soltura, y sólo la más pequeña relación de pantalla puede entorpecer la jugabilidad, que aún así es más que aceptable. Evidentemente, deja notar su menor procesador a la hora de ejecutar tareas pesadas en segundo plano, pero para el día a día, el Pixi muestra una gran fluidez, sobre todo teniendo en cuenta el limitado procesador que le da vida.
Respecto al resto, qué decir… es webOS. Un sistema operativo que te invita a jugar con él y sacarle el mayor partido. Su absoluta lógica y sencillez contrastan con la potencia de Sinergy, su sistema de notificaciones y su Búsqueda Universal que, ahora si, con el teclado expuesto continuamente, muestra su enorme potencial. Otros hablan de integración… webOS es integración.
Gestionar la multitarea en el Pixi es incluso adictivo, y moverte entre aplicaciones abiertas se realiza con la misma sencillez con la que pasas páginas de un libro. Buscar información, lanzar aplicaciones, todo en el sistema operativo webOS está pensado con una lógica aplastante, y orientado al usuario.
Conforme se vayan sumando más aplicaciones al App Catalog, la experiencia webOS no puede si no mejorar, ya que las aplicaciones disponibles a fecha de hoy cubren ya una gran parte de las necesidades que el usuario medio puede tener.
Conclusiones
El Pixi está definido por Palm como el primer escalón hacia el mundo de los smartphones. Si vienes del típico teléfono móvil, o de un Blackberry, y quieres subirte al futuro de la tecnología móvil, ésta es tu elección. Pero ojo, que si estás bregado en esto de los smartphones, el Pixi va a dar la cara, sobradamente.




